Las marcas que cambiaron nuestros hábitos para siempre

Toda marca aspira a tener una propuesta de valor lo suficientemente potente como para mejorar nuestras vidas. No es fácil conseguirlo, pero existen marcas que no solo han aportado mejoras a nuestro día a día, sino que han cambiado los hábitos de nuestra sociedad para siempre.

Seguro que se nos ocurren un montón de productos y servicios que han revolucionado nuestra manera de comunicarnos, de viajar, de aprender… Pero no estoy pensando en eso. Hoy quiero compartir cómo algunas de nuestras costumbres más cotidianas son producto de las estrategias del pasado de algunas marcas que todos conocemos.

 

Gillete y su guerra a las axilas peludas.

En 1915, y estimulada por el incremento de vestidos sin mangas y mangas transparentes tan de moda en la época, Gillette lanza una campaña de marketing en la revista Harper´s Bazaar para convencer a las mujeres que el vello en las axilas es antihigiénico y pasado de moda. Para la década de los años 20, y tras un constante machaque publicitario, ya no había duda de dos cosas:

El pelo debajo de los brazos femeninos denota dejadez, suciedad, masculinidad y falta de elegancia.

Que Gillette se había creado un enorme nuevo mercado cuyas necesidades pensaba cubrir con una industria completa de productos personales para el afeitado.

Y hasta hoy…

gillette-for-woman-01

 

¿Alguien se imagina un armario sin un par de vaqueros?

Su creación debemos agradecérsela a Levi Strauss, un vendedor de origen bávaro, afincado en las zonas mineras de los Estados Unidos, donde vendía telas recias para la confección de carpas y toldos para las carretas. Con esta misma tela decidió elaborar unos pantalones que resistieran el trabajo de los mineros. Pensó que tenían que tener bolsillos para guardar las herramientas y las muestras de minerales.
Y es así como nacen los primeros jeans.

El nombre, Jean, viene de la palabra Génova, y es que de allí era traída la tela, una dura y resistente loneta de color marrón con la que se confeccionaron los primeros pantalones. Anchos y con tirantes, fueron un gran éxito de venta y afianzaron la empresa de Levi. Poco después, se sustituyo la loneta por un tejido de sarga en algodón, que los marineros teñían con azul indigo de la india. Ha sido la tela más consumida de la historia y hoy se la conoce como Denim.

Desde su creación, han pasado ya más de 140 años, y de ser una prenda de trabajo, ha pasado a ser el estándar de la moda. En el mundo se venden anualmente más de 1,8 billones (americanos) de jeans. Casi 60 jeans por segundo.

gty_levis_mining_ad_kb_ss_130520_ssv

 

El papel no siempre fue tan higíenico

Es difícil imaginar aquella época en que los rollos de papel de baño aún no existían. Pero así era la vida en 1879, hasta que los hermanos Clarence y E. Irvin Scott decidieron facilitarnos la tarea. Hasta ese momento se comercializaban papeles en cajas (tipo las actuales cajas de kleenex) pero no tenían mucho éxito ya que la gente reutilizaba cualquier papel, y no estaba dispuesta a pagar dinero por ello.

En esa época, todo lo referente a “hacer de cuerpo” era un tema tabú, por lo que era difícil dar a conocer un producto del que no se debía hablar. El papel al por mayor se vendía en enormes rollos, y los hermanos Scott pensaron que lo que debían hacer era pasar de grandes rollos, a pequeñitos y venderlos a las ama de casa.

Abarataban costes en cartón, la producción se simplificaba y su producto se veía como algo novedoso por lo que sí se podía pagar. Con la imagen de una mujer, acreditando suavidad y feminidad en su publicidad, la compañía podía evitar hablar sobre el propósito real de papel higiénico.

TPScotTissueRolll-rex44rl94zqfc0

 

Coca-Cola trajo su chispa a la navidad

El popular e inocente personaje Papa Nöel, no siempre fue tan rojo y regordete. Parece ser que todo viene de San Nicolas, un santo que llevaba regalos a los niños y ayudaba a los más pobres. Tenía un aspecto tipo pintura del greco, gesto así como constreñido y vestía de verde.

Cuando la empresa Coca-Cola comenzó a colocar anuncios en revistas para felicitar las navidades, sus publicistas rediseñaron a Papa Nöel y quisieron vincularlo más con los valores de marca.

Pasó a ser un abuelete regordete y alegre, y todo ello en rojo y blanco ( más corporativo:) ) Se popularizó rápidamente, y así es cómo Coca-Cola transformó el imaginario colectivo y ahora las navidades son rojas.

sannicolaspapanoel

 

Y a tí, ¿Se te ocurren otras marcas que, mediante su posicionamiento o publicidad, cambiaron para siempre nuestra forma de vivir? Piensa, piensa, que seguro que hay más!

 

Published by: MARINA GOÑI in Sin categoría

Leave a Reply