Cabeza de ratón o cola de león

Hace unos días estuve hablando de marcas y branding con los alumnos de segundo de Publicidad de la Universidad del País Vasco, dentro de su asignatura de marketing.

La experiencia fue muy buena y la disfruté mucho. Me encanta que los profesores promueven este tipo de iniciativas, ya que me recuerdan lo mucho que me gustaba a mi, oír a profesionales en activo hablar sobre su día a día. Hablamos de un montón de conceptos y aunque al principio parecía que no se iban a arrancar a preguntar, en cuanto se lanzaron ¡no hubo forma de pararles!

A este tipo de charlas, siempre llevas contenido preparado por lo que pueda pasar, pero las mejores son en las que las preguntas van marcando el guion. De esta forma, sabes que estás tratando los temas que interesan a esa audiencia en concreto.

Además de darles mi visión sobre lo que son las marcas y cómo gestionarlas, abordamos principalmente un tema; Las diferencias que hay entre trabajar en una gran agencia y en un estudio pequeño. O lo que es lo mismo: ser cabeza de ratón o cola de león.

 

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Sacamos 3 conclusiones que me gustaría compartir con todos vosotros y ver si estáis de acuerdo con ellas.

1-    Especialista vs Hombre orquesta.

En una agencia grande, los roles dentro de un proyecto están muy definidos. Hay diferentes departamentos e incluso personas que se dedican a partes sumamente concretas dentro del proceso. Aunque la comunicación entre los departamentos es clave para abordar el encargo de forma global, no siempre ocurre y a veces información o ideas relevantes se pierden en ese espacio que hay entre mesa y mesa. En un estudio pequeño esto no ocurre, todos hacemos de todo. Y a pesar de que no podemos ser especialistas de todas y cada una de las áreas, el afrontar el proyecto por completo y tener trato directo con el cliente, suple muchas veces las otras carencias.

 

2-El cliente no sabe lo que quiere / necesita

Esto pasa en agencias grandes y en pequeñas, pero de diferente manera. En un estudio pequeño, el cliente sabe de su negocio y de su sector e intuye que tiene un problema de comunicación. Es nuestra labor entender sus necesidades y darlas respuesta. En este proceso hay una labor casi pedagógica sobre el mundo de las marcas y como se gestionan.

En una agencia grande el interlocutor suele ser el departamento de marketing, por lo que ya vienen con parte del trabajo hecho. Saben lo que quieren y lo que quieren conseguir con ello. El problema es que quién toma la decisión final no ha participado del proceso y muchas veces, esto hace que los proyectos se vayan descafeinando según lo van validando los diferentes estamentos de la empresa.

 

3-Los proyectos de marca no se acaban.

Una de las grandes diferencias es la forma en la que entienden este tipo de proyectos los clientes de un tipo de agencia y del otro. Los proyectos en un estudio pequeño suelen ser para empresas pequeñas y medianas. Estos, entienden que una vez lanzada la marca se termina el proyecto y eso es un error. De poco vale invertir en crear una marca si luego no se gestiona adecuadamente. [quote align="center" color="#999999"]Las marcas son como las plantas, si no se riegan se mueren.[/quote]
Esto no ocurre con las grandes cuentas, cuya relación con la agencia ( y muchas veces el contrato) es a largo plazo.

 

Fue muy interesante reflexionar con los estudiantes sobre este tema y ver los pros y los contras de trabajar en cada uno de ellos. ¿Y tú que otras diferencias ves?

Published by: MARINA GOÑI in Sin categoría

Comments

KREAKTIVE
2 octubre, 2014 at 12:34 pm

Estás llenando esto de un contenido genial.
Este blog debería ser de visita obligada tanto para estudiantes cómo para refrescar a los profesionales. Sin olvidar el papel de educar al cliente.

Muchas gracias.

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